lunes, julio 22, 2024
¿Qué se aprende en las facultades de derecho de nuestro país? Todos suponemos que se forman ciudadanos con valores que van a defender y aplicar los derechos humanos, pero realmente es así? A quienes consulté, egresados como abogados confirman que en al menos una clase hubo alguna manifestación de machismo, corrupción o abuso de poder.
Baldomero García Márquez camina con parsimonia por los pasillos del cementerio. De ojos rasgados y alegres, ve algo que pocos ven, tiene conciencia sobre un tema al que muchos rehúyen: la muerte. Ese lugar, que recuerda cuán cerca estamos de la etapa final —seguida de dolor y luto—, para él representa plenitud, libertad, sosiego. El cementerio es su trabajo; es, paradójicamente, su vida.
Desde el 28 de abril de 2021 Colombia atraviesa una compleja situación de explosión social a distintos niveles. Cuando escribo estas líneas, a mediados de junio, miles de colombianos siguen saliendo a diario a las calles de distintas ciudades y municipios del país a manifestarse, entre muchas otras cosas, contra las reformas propuestas del gobierno, reformas que han ido “cayendo” por la fuerza de la multitud que ha copado las calles, plazas y barrios del país exponiendo su vida frente a la respuesta represiva, y a todas luces violatoria de los derechos humanos y las convenciones del uso de la fuerza por parte del Estado.
El pasado 5 de abril, El Salvador aprobó una reforma a su código penal. En esta se castiga con cárcel a los periodistas o medios que divulguen información que genere zozobra y que sea creada o presuntamente creada por las pandillas.
Hace 25 años el país se sacudía con el inicio de lo que se conoció como el Proceso 8000. Para quienes no recuerdan las cosas claramente, fue un “escándalo” (como se llama habitualmente a las situaciones en las que las élites políticas son descubiertas delinquiendo) en el que la institucionalidad fue abiertamente cuestionada por su relación con el narcotráfico. 
(27/09/2019) Desde la ciudad, el campo, las calles, la política, el arte, desde todos los lenguajes y escenarios, las mujeres de Colombia reclaman su derecho al aborto. En el marco del 28 de septiembre, Día de Acción Global por el Aborto Legal y Seguro, organizaciones feministas,  de mujeres y jóvenes de...
Los casos de matoneo escolar entran y salen de la agenda de los medios de comunicación. Es de esas realidades constantes, que trascienden tiempos y generaciones, pero que solo de vez en vez se asoman en la agenda de noticias. Cuando el escándalo invita o cuando alguien vuelve a hablar y rompe las cadenas de silencio.
“Para los forasteros que llegaban sin amor, convirtieron la calle de las cariñosas matronas de Francia en un pueblo más extenso que el otro, y un miércoles de gloria llevaron un tren cargado de putas inverosímiles, hembras babilónicas adiestradas en recursos inmemoriales, y provistas de toda clase de ungüentos y dispositivos para estimular a los inermes, despabilar a los tímidos, saciar a los voraces, exaltar a los modestos, escarmentar a los múltiples y corregir a los solitarios.” GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
Veamos, quiero comenzar por unas transacciones de compraventa. Me refiero a los predios 50N-20179754 y 50N-20699354. Documentos inmobiliarios que podrían ser el eslabón perdido del escándalo por tráfico de influencias y sobornos de Fidupetrol. Al menos, de una parte, porque en estas transacciones inmobiliarias confluyeron: el registrador, la hoy directora administrativa de la Registraduría, Dily Marina Maestre; la Alcaldía de Chía y Fidupetrol. Y de manera tácita: Campo Elías Vega Rocha, el hermano.
Tenemos que decirlo abiertamente: Álex Char es un tóxico. El cacique regional actúa como esas parejas enfadosas que ni rajan ni prestan el hacha. Álex Char dice que le está dando la mejor de las vidas a su gente Caribe, pero hablemos de la corrupción de la Triple A y cómo conecta con la casa Char. Amiga, date cuenta.