
In Memoriam: Sirley López
(12/05/2026)
Sirley Vanessa López Loaiza era muy joven cuando la violencia feminicida le arrebató la vida. El 8 de mayo de 2025 fue alcanzada por una bala durante un ataque armado perpetrado en las instalaciones de la Universidad del Valle, sede Palmira. Sirley fue remitida a una unidad de cuidados intensivos y murió el 11 de mayo de 2025.
Sirley era joven, divertida, temerosa, según su amiga Madeleine. Tenía mil cosas para contar, mil miedos por vencer, mil lugares para seguir habitando el mundo. Era estudiante de octavo semestre de Licenciatura en Literatura en la Universidad del Valle, sede Palmira.
Un lugar seguro en el silencio
“Sir era directa, sincera y al mismo tiempo era empática. Sabía acompañar y también escuchar”, recuerda Madeleine, una de sus amigas más cercanas de la universidad.
Madeleine recuerda cuando Sirley le confesó lo injusto que le parecía que las personas pudieran decidir sobre la vida de alguien y luego continuar como si nada.
¿Cuál fue la razón entonces? Muchas veces he escuchado «a la gente no la matan solo porque sí» es verdad, a la gente no la matan porque sí, a Sirley la mató el machismo. Sirley, como muchas otras, fue víctima del rencor y de la violencia. Lo que más rabia me da, es saber que probablemente no va a ser la última, saber que en algún lugar del mundo hay otras mujeres llorando a sus amigas, madres rotas, familias destrozadas y sillas vacías.- Madeleine, amiga de Sirley.
Sirley era un espacio seguro. Amabilidad y sensibilidad. Le gustaba cantar canciones de My Little Pony o Ladybug y tomarse una foto cada semestre que pasaba, describe su amiga Ann.
Te pienso cada día y cada día duele, pero también cada día te agradezco por haber existido, por haber sido hogar, risa, espejo, luz. Porque si bien ya no estás como antes, sigues siendo mi lugar seguro, incluso en el silencio. Escribe Ann.
“En un grupo de cinco mujeres, Sirley siendo la menor de todas, nos enseñó a poner límites, tener conversaciones incómodas y confrontar”, según Manuela, una de sus amigas más cercanas.
“A nuestras risas les hace falta su carcajada. A nuestras conversaciones les hace falta su opinión. A nuestras decisiones les hace falta su prudencia. A nuestras vidas les hace falta una hermana”, escribe Manuela
Sirley transmitía calidez con su tacto. Un cabello ondulado como las olas del mar.Unos ojos grandes que usaba para mirarme tiernamente, una sola mirada suya conseguía ponerme rojo, podía ver su fragilidad ahí, en el polvo estelar que brillaba en sus ojos. Recuerda Michel, la pareja de Sirley.
Para quien sigue viva adentro mío
“Le dijeron que el duelo era una línea, un camino con etapas, una cicatriz que eventualmente se convierte en piel. Pero ella sentía que eso era falso. Lo que se le había ido no estaba «superado». Estaba dentro. Como si esa persona —su amiga, su hermana del alma, su espejo— hubiese decidido quedarse a vivir ahí, justo detrás del esternón, en una casa hecha de recuerdos, risas desordenadas y canciones que ya no puede escuchar sin quebrarse.
Entendió que vivir con el hueco no era estar rota. Era estar habitada. Y así siguió, cada día, con su amiga adentro, mientras ella misma seguía viviendo”.
Fragmento de “El hueco” escrito realizado por Alexandra, amiga cercana de Sirley.
El responsable de su muerte fue Brayan Tovar, quien también hirió a la estudiante María José Valencia y se quitó la vida en el lugar de los hechos.
Desde Cuestión Pública Feminista, queremos recordar y dignificar la vida de Sirley, abrazar su memoria y exigir que su historia no sea una cifra más, sino un llamado urgente a erradicar las violencias que siguen arrebatándonos la vida.






