lunes, octubre 26, 2020
Si me lo preguntan resumiría los dos primeros años de Iván Duque en la presidencia como un periodo de tiempo en el que se desmontó toda una política de Estado, haciéndola pasar como un capricho del anterior mandatario. Esa política de Estado es la implementación de los acuerdos de paz con la extinta guerrilla de las FARC.
Concepto Comité de Solidaridad con los Presos Políticos.
El dolor inunda nuestros corazones, almas y mentes (o por lo menos a mi) cada vez que pienso en las ocasiones donde fui violentada o he sido violentada sistemáticamente. Este es un modelo social, político, económico y cultural que me hace sentir culpable, víctima eterna y sumisa al patriarcado.
La vida algunas veces parece marchitarse en el olvido, en el odio, los deseos de venganza, en la misoginia, en la violencia imparable de este país… Y como si fuéramos todas aves fénix resurgimos de las cenizas. Pensar en un contrato social real para Colombia es tener esperanza de poder hacer el cambio, construir desde el pensamiento para la acción conjunta.
Hace algunas semanas escuché una clase de Carmenza Saldías sobre el futuro económico del planeta, de los territorios, de lo que llaman glocalidad. Ella decía que estábamos ante una de las oportunidades más interesantes e importantes del planeta: el inicio de una nueva era, una nueva Época.
Entre nubes y sueños se encontraba Yuliana Samboni. Ella estaba lista para vivir, crear y ser. Ella que, con su familia, desde la esperanza de una vida distinta, en paz, frente al dolor de la guerra en su territorio, terminó en Bogotá. Ella, que, como muchos, hacía parte de los nadies para este Estado, donde la pobreza, el racismo y la misoginia hace parte de su desgarrador final.
Montmartre es conocido por ser nido de un fenómeno cultural que define en gran parte el imaginario de París: la bohemia. En tiempos de cuarentena les ofrezco un recorrido mental por ese fascinante barrio.
El polvo flota veloz en un haz de luz evanescente. A lo lejos, oigo las carcajadas de un niño que se mece en una hamaca con su madre. Me asomo por la ventana y observo las montañas y la niebla y los edificios de ladrillos. Es sábado y los oficios de limpieza apenas comienzan. 
A las improvisaciones, malas decisiones y actos cuestionados y cuestionables la vicepresidenta suma la falta de respeto para quiénes han sufrido la cuarentena de la manera más indigna. 
Injustificable: tras pedir información pública al Ejército, fuimos blanco de 'inteligencia'. Esta es una editorial que representa la opinión de todos y todas las periodistas de Rutas del Conflicto.