lunes, abril 6, 2020

LA TRIBUNA

Y el narco ahí

Hace 25 años el país se sacudía con el inicio de lo que se conoció como el Proceso 8000. Para quienes no recuerdan las cosas claramente, fue un “escándalo” (como se llama habitualmente a las situaciones en las que las élites políticas son descubiertas delinquiendo) en el que la institucionalidad fue abiertamente cuestionada por su relación con el narcotráfico. 

Que el silencio no nos nuble.

Tenía diecinueve años. Una mañana de agosto, aquel hombre me jaló por el brazo, me llevó a su cuarto, me tocó las nalgas e intentó besarme. Como pude, resistiendo a su fuerza, me zafé de él. Salí corriendo en medio del aire abrumador y asfixiante. Corrí dos cuadras y me senté en el sardinel de un edificio. Apoyé la cabeza sobre las piernas mientras mi cuerpo temblaba de angustia, sudor y llanto. 

Esmad, con Ese de Secuestro

El asesinato de Dilan no fue un acto aislado sino la sumatoria de unas órdenes, de una forma de operar, de un armamento y de una munición de dotación, y de un entrenamiento. Dilan se convirtió en un símbolo del orden nacional. La serie de excusas dadas por el Gobierno recuerdan la lógica perversa para explicar la muerte de Dimas Torres y de Flower Trompeta, asesinados por las Fuerzas Armadas.

#25N Contra El Machismo Diario de la Ciudad

En el día a día las mujeres y hombres estamos expuestos a ser víctimas de acciones machistas y humillantes en la ciudad. Amo a Bogotá, pero sufre como muchas otras ciudades de la epidemia y enfermedad del machismo.