Con la plata de

todos pagamos las

celebraciones de la

embajadora

ante la ONU
El 24 de Octubre de 2018 Adriana Mendoza
presentó sus credenciales como embajadora
colombiana ante las Naciones Unidas.
Mendoza inició su carrera diplomática en
1989 y ha hecho parte de las Misiones
Permanentes de Colombia en Viena,
Washington y la Secretaría General de
Unasur. Sin embargo, la forma en que
ha legalizado gastos durante su
designación como embajadora
ante la ONU nos genera varios
interrogantes.

(13/05/2020)

El pasado 11 de diciembre la embajadora colombiana ante Naciones Unidas, Adriana del Rosario Mendoza tuvo un amable gesto con una de sus subalternas de la Misión Diplomática. La invitó a almorzar por motivo de su cumpleaños. La funcionaria aceptó feliz la invitación a la que también asistieron otros dos compañeros suyos.

El convite fue en el restaurante Together en Ginebra, Suiza. La cuenta incluyó platos principales, postres y botella de vino; lo que sumó 175.50 Francos. Al cambio de moneda de ese día equivaldría a $602.000.

La embajadora Adriana del Rosario Mendoza pasó esta factura como un gasto de representación y la invitación, que pareció surgir como un gesto personal, terminó siendo costeada con recursos oficiales. Para que ese dinero le fuera devuelto con recursos públicos, la embajadora lo incluyó como un gasto ligado a su labor, como si se tratara de un almuerzo de trabajo durante la Conferencia Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, evento que se estaba llevando a cabo por esos días en la capital suiza. Tal y cómo puede verse en esta factura escrita de puño y letra de la embajadora Mendoza. 

Cuestión Pública habló con la funcionaria agasajada y dos compañeros suyos que también estuvieron en el almuerzo de cumpleaños, los tres le confirmaron a este medio que se había tratado de una invitación a título personal de la embajadora Mendoza y que incluso todos le dieron las “gracias”. 

Como el diablo está en los detalles, Cuestión Pública indagó por otros gastos y compras de la embajadora colombiana ante la ONU y estos fueron los hallazgos.

Otras invitaciones a sus subalternos

La diplomática Mendoza pasó la factura del Restaurante Sabores del Líbano como gastos de representación de una presunta reunión-almuerzo para tratar asuntos de Derechos Humanos, como se lee en esta anotación de puño y letra de la embajadora al reverso la factura. La cuenta de ese día sumó 103.20 francos Suizos, unos $358 mil colombianos al cambio de ese día.

Las Invitaciones al canciller Carlos Holmes Trujillo

El pasado 31 de Octubre vencía el plazo para renovar la permanencia de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU en Colombia, esto había generado tensión en la Cancillería porque a pocos días de vencerse el plazo, el Gobierno colombiano no había logrado cerrar las negociaciones.

En el país, varias voces, entre las que se contaron las del expresidente Ernesto Samper y el exnegociador de paz Álvaro Leyva, le habían pedido al Gobierno de Iván Duque que permitiera la permanencia de la oficina en Colombia.

A raíz de esto, el canciller Trujillo viajó a Ginebra en dos ocasiones a finales de Octubre de 2019. El 25 en su primera visita, que duró un día, no logró cerrar el acuerdo con la Alta Comisionada para los Derechos Humanos Michelle Bachelet. A Carlos Holmes se le vio tenso durante su breve visita a Ginebra y la embajadora Mendoza lo invitó a almorzar en compañía de otros dos funcionarios de la Embajada.

Una vez más, por cuenta de la embajadora, terminó pasándose como gasto de representación. 

La cuenta de esa invitación sumó 286.40 francos suizos, unos $972.319 colombianos. Incluyó platos fuertes, postres, cafés y botella de vino. La embajadora incluyó la invitación a su jefe Carlos Holmes Trujillo, por haber sido, según argumentó, un almuerzo-reunión para tratar temas de Derechos Humanos.

A los cinco días el canciller Carlos Holmes regresó a Ginebra, pero en esta ocasión sí llegó a un acuerdo sobre la permanencia de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos en Colombia, que incluyó tres años. De nuevo la embajadora Mendoza invitó a almorzar a su jefe. El restaurante elegido fue Floor Two del Grand Hotel Kempinski. La cuenta que incluyó entrada, platos fuertes, cafés y por supuesto una botella de vino, costó 438,05 francos suizos, es decir un $1’486.000 al cambio de ese día. 

De nuevo la embajadora pasó el almuerzo como gastos de representación. Mendoza es diplomática de un país en el que el salario mínimo de un trabajador no llega al millón de pesos. Es decir, unos 250 dólares, menos de lo que cuesta una invitación de cumpleaños de Adriana Mendoza.

Una plancha para ropa de un $1’700.000 mil y muebles por 106 millones de pesos. 

El 29 de octubre de 2018 la embajadora Mendoza le envió un memorando a Carlos Rodríguez Bocanegra, secretario general de la Cancillería, en el que le comunicó la necesidad de reemplazar algunos muebles de la residencia donde vive en Ginebra. No de la oficina. Según asegura la misiva, después de un análisis juicioso y detenido, la embajadora llegó a la conclusión de que era necesario reemplazar unos colchones. Por ese motivo le solicitó al secretario la asignación de una partida de dinero para comprar los muebles nuevos. La solicitud fue de 11.000 francos suizos, unos $34 millones al cambio de ese día. 

Al mes siguiente, el 20 de Noviembre de 2018, la embajadora Mendoza le envió una nueva solicitud presupuestal al secretario de la Cancillería, Carlos Rodríguez, para comprar unos muebles que “quedaron haciendo falta».  

Esta vez se trató de dos sofás, tapizado nuevo y cortinas para el juego de comedor y sala para «tener mejor privacidad», según consta en el memorando. 

La solicitud fue de 20.775 francos suizos, unos $72 millones al cambio de ese día.  A la compra de muebles y cortinas se suma la de una plancha de ropa para uso de la embajadora, cuyo precio fue de 500 euros, equivalente a $ 1’864.385. Es decir, unos dos salarios mínimos.

-Deme un BMW, por favor.

¿Cómo lo quiere?

Sin IVA, por favor.

El vehículo oficial de la misión diplomática colombiana ante las Naciones Unidas es un BMW 740 de placas GE  CD 1.25, así se evidencia en este documento con el sello y en papel impreso de la Embajada. La carta del 19 de noviembre de 2019 es una solicitud que eleva la embajadora Mendoza ante el jefe del Servicio de Protocolo de las Naciones Unidas para renovar por dos años los documentos de identificación del vehículo.

Este otro documento de la Administración de Aduanas Suiza también da cuenta en el mismo sentido. Pero, aparte del BMW 740 que es el vehículo de la Embajada, existe otro BMW, una camioneta X3 propiedad de la embajadora, tal y como está registrado en el certificado de propiedad. 

A pesar de que se trataría de un vehículo de uso personal, en los documentos de adquisición de la camioneta BMW GROUP, aparece registrada a nombre de la Misión Diplomática. Esto parece tener explicación porque en Suiza los vehículos vendidos a misiones diplomáticas quedan exentos de IVA. Registrarla a nombre de la Misión Diplomática le habría permitido a la embajadora colombiana ahorrarse unos buenos euros en impuestos.

 

Recogiendo a su novio en el vehículo oficial.

El 11 de junio de 2019 llegó a la Procuraduría General una queja interpuesta por el ciudadano filipino César Delfín. Delfín había sido conductor de la Embajada colombiana en la ONU y salió después de que la embajadora Mendoza llegara al cargo.

Delfín, que en su queja argumentó haber sido despedido sin justa causa y que además alega tener problemas de salud derivados del estrés que esta situación le generó, describe en su denuncia varias actividades que estarían fuera de sus obligaciones y las cuales habría sido obligado a cumplir.

El exconductor delfín, en su escrito también manifestó que en repetidas oportunidades debía llevar al compañero permanente de la embajadora Mendoza a diferentes citas.

Al terminar su queja, Delfín le pide a la Procuraduría que entreviste a todos los funcionarios de la Embajada para que, según él, el Ministerio Público constate los abusos de autoridad que estarían ocurriendo en la Embajada.

Bonus track. El vuelo perdido

El primero de abril de 2020, unos 23 colombianos atrapados en Ginebra le enviaron una carta al Presidente Duque, en el que le expresaron su desconcierto al no haber sido informados por parte de la Misión Diplomática Colombiana en Suiza de un vuelo humanitario que partió el domingo 23 de marzo rumbo a Colombia, cuando aún las fronteras estaban abiertas y se podía regresar al país.

Según dice el texto de la carta, algunos colombianos no firmaron por temor a sufrir represalias por parte de la Misión Colombiana ante Naciones Unidas y quienes sí firmaron reprocharon la falta de efectividad de la Embajada colombiana ante la ONU, a cargo de Adriana del Rosario Mendoza.

Entre los firmantes estaban Mónica Granda, hija del llamado canciller de las Farc Rodrigo Granda; Efraín Avella, hermano de la senadora Aída Avella y Leonardo Rodríguez, activista de Colombia Humana.

Este no es el único caso que pone de manera reciente en entredicho el papel de la Embajada colombiana ante la ONU. El pasado siete de septiembre de 2019 trascendió que el texto de la defensa de Colombia, por la supuesta detención arbitraria del abogado Alex Vernot, fue engavetado. «Lo más grave es que esta fue enviada a la embajada de Colombia en Ginebra para el respectivo trámite y, literalmente, alguien la engavetó», informó el periódico El Tiempo, en el artículo titulado: Indagan quién engavetó defensa de Colombia en caso Vernot.
Se trató de un caso seguido por Naciones Unidas. 

Además de los honorarios y gastos de representación, Colombia paga cerca de $1.150 millones al año por el arriendo del apartamento donde vive la embajadora. Aunque Ginebra es una de las capitales de Europa donde la vida es más costosa, el arriendo de un apartamento de 100 mts2, en un buen sitio, oscila entre los 5000 y 8000 francos suizos. El canon mensual del apartamento en el que vive la embajadora es de 19.000 francos sin contar dos empleadas del servicio a su disposición, cuyos sueldos también son pagados por los/las colombianos/nas.

Cuestión Pública sabe que hay otros casos similares en otras embajadas colombianas, ya estamos escarbando… 

Sin ti, no hay periodismo independiente.
Defiende el periodismo en el que crees con tu abono.

Hazte gestor de
Cuestión Pública aquí

¿Quiéres contarnos una historia? Te mostramos la forma segura y confidencial de hacerlo Ver Más