Sin micrófono ni pantalla: la baja presencia de mujeres en los debates

Otra barrera evidente es la baja participación de mujeres en los debates públicos debido a la falta de invitaciones a estos espacios, cruciales para la visibilización de las candidaturas. Se ha observado que, incluso en debates centrados en las cabezas de listas al Senado, pese a haber varias mujeres liderando, su presencia es mínima.

Sin micrófono ni pantalla: la baja presencia de mujeres en los debates

(06/03/2026)

Otra barrera evidente es la baja participación de mujeres en los debates públicos debido a la falta de invitaciones a estos espacios, cruciales para la visibilización de las candidaturas. Se ha observado que, incluso en debates centrados en las cabezas de listas al Senado, pese a haber varias mujeres liderando, su presencia es mínima.

Un ejemplo claro fue el denominado Debate de la Gente, realizado el pasado 22 de enero  por una alianza de varios medios de comunicación (El Tiempo, CityTV, RCN y La FM), en el que participaron varias cabezas de listas al Senado y en el que Carolina Corcho, del Pacto Histórico, fue la única mujer invitada

Betzy Martínez, quien también es cabeza de lista por el movimiento Con Toda por Colombia, no fue incluida. Al respecto, Martínez, en conversación con Cuestión Pública Feminista, preguntó por qué no estaban todas las cabezas de lista y la respuesta fue que se había tomado como referencia una encuesta con los diez primeros aspirantes.

Cuestión Pública Feminista rastreó otro debate realizado en Quindío el pasado 24 de febrero, el cual reunió a siete candidatos al Senado. Ninguna mujer fue invitada. 

Además, las candidatas también mencionaron la baja visibilización en redes sociales dentro de los partidos. Según señalaron, se ha observado que los movimientos políticos tienden a publicar más contenido sobre los candidatos hombres. La representante Olga Lucía Velásquez, del Partido Verde, tuvo que manifestarle a su colectividad la necesidad de visibilizar también sus temas y logros en estas plataformas, ya que sentía que a las mujeres les tocaba «todo guerreado» e insistir más para ser reconocidas.

La candidata Yessica Cabeza, del Frente Amplio, percibe un patrón similar. Según explica, el favoritismo hacia los hombres se nota tanto en el contenido que publican los partidos como en el acompañamiento que reciben sus campañas.