Alcibíades Vargas: el exmagistrado que entre licor, dinero y ‘servicios sexuales’, pactó favores jurídicos con delincuentes

Sentencia condenatoria de la Corte Suprema revela detalles de cómo juristas recibieron toda clase de agasajos con tal de tumbar un fallo en un sonado caso de asesinato.

Alcibíades Vargas: el exmagistrado que entre licor, dinero y ‘servicios sexuales’, pactó favores jurídicos con delincuentes

(10/11/2025)

Sentencia condenatoria de la Corte Suprema revela detalles de cómo juristas recibieron toda clase de agasajos con tal de tumbar un fallo en un sonado caso de asesinato.

El hotel Paloverde es un lujoso y reconocido resort ubicado a media hora de Villavicencio. El lugar no solo es famoso por su bonito ambiente campestre y su atención esmerada, sino porque allí, en medio de botellas de whisky,  cervezas y ‘servicios sexuales’, el exmagistrado Alcibíades Vargas, enviado a  prisión domiciliaria, pactó dádivas a cambio de beneficiar a reconocidos delincuentes.

Así quedó plasmado, textualmente, en el documento de la sentencia que en primera instancia de la Corte Suprema de Justicia condenó a Vargas Bautista y a sus colegas Fausto Rubén Díaz y Joel Darío Trejos por otorgar ilícitamente beneficios penales a paramilitares y delincuentes a cambio de sobornos.

Aparte de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia contra Alcibíades Vargas.

El nombre de Alcibíades Vargas ha vuelto a sonar ante la opinión pública luego de que se conociera, tal como lo registró Cuestión Pública, citando una columna de la periodista Cecilia Orozco, que es concuñado de Manuel Antonio Merchán, magistrado ponente de la absolución de Álvaro Uribe.

Los ‘agasajos’ en el hotel

Los hechos relatados en la sentencia tienen que ver con el sonado caso Autorrollings, en el que Marbelly Sofía Jiménez y su expareja, Smith Bayardo Parra, alias Manopicha, fueron declarados culpables en primera instancia de asesinar a cuatro personas con el fin de quedarse con esa rentable cadena de centros de diagnóstico automotor.

Entre las víctimas de los crímenes estaban el esposo de Jiménez,  Óscar William Parrado Rojas; su hijo Oscar Steven Parrado Vidal; Jorge Enrique Mora Clavijo, abogado de la empresa y un primo, Iván Parrado.

Y fue en la apelación donde apareció como protagonista Alcibíades Vargas. De acuerdo con lo relatado en la sentencia, este exmagistrado fue el ponente de la respuesta al recurso de apelación interpuesto por Jiménez Pérez y Parra Rincón. 

La Corte logró probar lo señalado por la Fiscalía, que aseguró que Vargas Bautista, junto con Trejos Londoño, recibió dádivas y aceptó una promesa remuneratoria con la finalidad de retardar la resolución del recurso de apelación y, posteriormente, revocar la sentencia condenatoria. Y todo, el dinero y la forma de proceder, se pactó a través de reuniones en el Hotel Paloverde con la mediación de los abogados de la mujer condenada por homicidio y su expareja.

«Smith Bayardo llegó y dijo que: sería bueno que hicieran una reunión y que hubiera unas mujeres y licor, entonces, yo dije que no tenía problema de ello, y que lo que necesitaban, yo estaba ahí presente, fui yo la que organicé, fui yo la que busqué las damas», relató durante el juicio Marbelly.

Y agregó: «En esos eventos, se dio que cómo iba la entrega de dinero, la entrega de dinero se dio, que se iban a entregar $1.000.000.000 antes de que dictaran el fallo, y cuando hubiera la audiencia de lectura de fallo de segunda instancia, ese mismo día, tenía que entregar los otros $ 1.000.000.000». 

La plata, se puede leer en el documento, fue girada por la mujer a sus abogados. El dinero, que tenía como destino los bolsillos de los exmagistrados, ya bastante agasajados con licor, comida y servicios sexuales, fue finalmente reembolsado debido a que ya se perfilaba un fallo adverso a sus intereses . Pero para la Corte fue suficiente con haber aceptado la promesa de recibir dádivas.

«De la valoración conjunta de estos hechos, la Sala colige en grado de certeza que los aforados Alcibíades Vargas Bautista y Joel Trejos Londoño, aceptaron la promesa remuneratoria en cuantía de $2.000.000.000, oo, y se beneficiaron con los agasajos de Paloverde ofrecidos por Jiménez Pérez, aunado al señalamiento directo de esta quien aceptó los hechos de ofrecer dicha suma y las atenciones a sus juzgadores de segunda instancia, a cambio de su absolución».

Crimen y castigo

Al final, todo le salió mal en este caso a Alcibíades. No solo no se pudo revocar la sentencia, pues la Corte en segunda instancia se pronunció y ratificó la condena contra los dos determinadores de los asesinatos  (52 años de prisión para Jiménez y 39 para Bayardo Parra) sino que Vargas Bautista terminó hallado culpable, por estos hechos en particular, del delito de cohecho propio.

Y esto gracias, en parte, a que la acusada decidió  ‘cantar’ durante el juicio: «Es natural que apenas se dio cuenta que todo lo prometido no se materializó decidiera contar la verdad»; señala la Corte.

Y en ese sentido, tras valorar las pruebas documentales y los testimonios, el alto tribunal determinó en primera instancia que «respecto del cohecho propio en el caso Autorrollings como ponente negoció con los emisarios de Marbelly Jiménez Pérez la venta de la función y recibió de esta atenciones sin tener el menor reparo en que como interesada en el proceso no podía aceptar invitaciones, circunstancias que dan alta gravedad a su conducta».

Como resultado de esta actuación y de haber también recibido prebendas por favorecer al jefe paramilitar Hernán Darío Giraldo, alias Cesarín, con una prisión domiciliaria que no merecía a cambio de 250 millones de pesos, tal como lo registró  Cuestión Pública, Alcibíades Vargas Bautista fue condenado a 120 meses de prisión, más un día; multa de 306,59 salarios mínimos (unos 435 millones de pesos) e inhabilitación por 120 meses y  18 días.