(09/02/2021)

Monólogo de una madre que perdió a su hijo

Hoy se cumplen cinco meses de la masacre ocurrida el pasado 9 de septiembre en Bogotá y Soacha, que cegó la vida de 14 personas. El 18 de enero de 2021 la Fiscalía inició la audiencia de imputación de cargos contra tres de los policías presuntamente implicados en la muerte de cuatro personas en la noche de protestas del 9S. Dos de sus defensores solicitaron que los procesos vayan a la Justicia Penal Militar.

En Cuestión Pública seguimos trabajando para contar la historia de todas las víctimas. Para la reconstrucción de esta historia participó la voz de Aida Fory, madre de Julián.

Cuando Julián murió yo no estaba aquí en Bogotá. No nos despedimos. Cuando comenzó la pandemia mi hijo era quien salía a trabajar, como empleado de Gas Natural del Grupo Vanti y por eso me había dicho “mami váyase para allá”, a una vivienda que nosotros estamos construyendo en el Valle del Cauca. “Por lo menos allá usted va a tener más espacio que en este apartamento y puede salir en la mañana”. Y como eso del coronavirus estaba tan relevante decidimos que yo me iba de Bogotá y Julián se quedaba.

Nos comunicábamos todos los días. Él me decía “ya llegué de trabajar, estoy en clases virtuales, estoy en casa.”

Mi sobrina, que se quedó a vivir con él, dice que ese 9 de septiembre ella llegó como a las 9:30 p.m. y Julián iba saliendo en su bicicleta, muy seguramente a mirar qué pasaba, porque estoy segura que mi hijo no estaba participando en ninguna protesta, si esa hubiera sido su intención no se habría ido en cicla con amigos.

“Cuando Julián murió yo no estaba en Bogotá. Fue entre las 10:30 y las 11 de la noche que a él le dieron el tiro a unas cuadras del CAI de Timiza en la localidad de Kennedy.”

Como cualquier muchacho ese día salió a novelerear, a mirar qué estaba pasando y cómo estaban las cosas, pero yo creo que  nunca se imaginó que no iba a volver a su casa. Los muchachos, los amigos que estaban con él ese día, dijeron que ellos ya venían para la casa cuando Julián se quejó: “¡Ay! Me dieron.” 

Fue entre las 10:30 y las 11 de la noche que a él le dieron el tiro a unas cuadras del CAI de Timiza en la localidad de Kennedy. Yo me enteré porque me llamó un familiar y de inmediato me puse en contacto con la familia de su papá.

Antes de que Julián muriera, esa misma semana, hablamos por videollamada y me dijo: “El próximo año la voy a llenar de puros nietecitos.” Él quería tener hijos cuando se hubiera graduado y estuviera ya más estable económicamente.

Me decía siempre: “Yo quiero terminar mi carrera e irme del país porque aquí ¿Qué es lo que nos prometen, mami? Sueldos bajos. ¿Y cómo uno va a tener experiencia de dos años para entrar a trabajar si a uno no le dan la oportunidad?”

Yo creo que uno tiene derecho a protestar por las cosas con las que no está de acuerdo y no por eso hay derecho de que a uno lo maten. A mi hijo le gustaba manifestarse acompañando alguna marcha de manera pacífica. No rayaba las paredes ni dañaba edificaciones. 

Julián se preocupaba por lo que estaba pasando en el país. Conversábamos sobre temas que le preocupaban y estoy segura de que como estudiante él las hablaba con sus compañeros. Recuerdo que cuando en agosto de 2020 asesinaron a los cinco muchachos en el Valle, él me dijo “mami, de verdad, es que mire las cosas que pasan. Mire cómo están matando a los jóvenes.”

“Yo creo que uno tiene derecho a protestar por las cosas con las que no está de acuerdo y no por eso hay derecho de que a uno lo maten. Yo considero que la Policía está matando a los jóvenes.”

Y eso es lo que estamos viviendo. Mire lo que pasó el 4 de septiembre en el CAI* de Soacha, con los muchachos y el incendio, y mire hasta cuando vino a salir la noticia. ¡Y eso fue antes de lo que pasara con mi hijo y mire hasta cuándo se vino a saber, casi dos meses después!

Yo considero que la Policía está matando a los jóvenes, la misma Fuerza Pública los está matando. Con el tiempo y todos los videos del 9 de septiembre las cosas se van a ir aclarando. Nos vamos a ir dando cuenta que quien mató a los muchachos fue la misma Fuerza Pública; sí, eso se va a ir esclareciendo.

Así como vamos los jóvenes no serán el futuro del país porque los están acabando.

Julían Mauricio González Fory junto con su madre, Aída Fory. El Comando de Atención Inmediata (CAI) de Timiza, en la localidad de Kennedy,
fotografiado el 2 de octubre de 2020. A diferencia de otros CAI, el de Timiza no fue
afectado pues el 9 de septiembre se encontraba protegido por civiles armados.

No lo digo porque sea mi hijo, pero Julián desde pequeño era noble. Amiguero, sí, pero cuando tenía un amigo le brindaba una amistad sincera, lo aconsejaba, lo ayudaba y si algo necesitaba le colaboraba. Si tenía trabajo y el otro no tenía dinero para pagar el bus, él se lo daba.

Desde la familia siempre se le decía: “Usted por ser negro tiene que ser el mejor; no se vaya a los puños con quien lo venga a discriminar a usted, ya sabe cómo defenderse”. Él lo tenía muy claro. Desde la casa yo le enseñé que como negro aquí en Bogotá es distinto, es difícil, pero si desde que llega se hace respetar como negro no hay problema. Y para Julián era importante su identidad afro, claro que sí.

 “¿Qué pide uno en este país? Si todo lo quieren tapar.  Si el presidente Duque sale felicitando a los policías, visitando los CAI. Ay Dios mío, como si un CAI valiera la vida de una persona.”

¿Y qué justicia voy a pedir ahora? Si no hay justicia en este país. Todo el mundo tira la piedra y esconde la mano. Y es que todo el mundo lo sabe y lo dice: los responsables de lo que le pasó a Julián fue la Fuerza Pública.

¿Qué pide uno en este país? Si todo lo quieren tapar.  Si el presidente Duque sale felicitando a los policías, visitando los CAI. Ay Dios mío, como si un CAI valiera la vida de una persona.

Lo primero que van a decir es que todos los que murieron esa noche eran delincuentes y mi hijo no era un delincuente, mi hijo estudiaba y trabajaba para ayudarse a pagar su carrera de Ingeniería Industrial. La iba a terminar en diciembre de 2020. 

*CAI: Comando de Acción Inmediata.

Técnica y tratamiento: El monólogo de esta historia fue construido a partir de una entrevista. El testimonio brindado por la señora Aida Fory recibió un tratamiento de edición de estilo y se agregaron algunos datos de contexto como fechas, lugares, horas, direcciones y distancias.
Fecha de las entrevistas: Entrevista telefónica 12 de diciembre de 2020.
Autor: Diana Salinas (@DianaSalinasP)

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