martes, diciembre 6, 2022

acuerdo de paz

Con nuestros recursos, Vargas Quemba enseña mentiras a militares

Por medio de un contrato con el Ejército para instruir en derechos humanos a uniformados, este abogado les dijo que con el acuerdo de paz las antiguas FARC no se convirtieron en un partido político, sino que siguen siendo un brazo armado. “Mientras unos están en el Congreso, otros están matando colombianos”, les enseñó este catedrático. Desde el partido Comunes (antes FARC) consideran que Vargas les puso una lápida en la espalda. Múltiples voces no comprenden cómo un excopartidario del paramilitar Ernesto Báez y de un neonazi instruye DDHH en el Ejército.

“Por los ojos y por las cejas”

Harold Ordóñez Botero, ingeniero ambiental, estudiante de maestría y firmante del acuerdo de paz fue acusado de ser uno de los comandantes de las disidencias de las Farc que opera en el Valle del Cauca, justo cuando empezó a ser una voz crítica dentro de su propio partido político; para la defensa, el caso de Ordóñez se trataría de un ‘falso positivo’ judicial.

La sustitución de cultivos genera discordia y muerte en Putumayo

El pasado 20 de julio, José Oswaldo Taquez organizó una reunión en la escuela comunal de El Remolino, una pequeña vereda cocalera ubicada al suroccidente de Putumayo. Aunque con dudas, muchos en la comunidad habían firmado acuerdos de sustitución de cultivos con el gobierno nacional. Ya estaban arrancando sus matas de coca, pero aún no recibían lo prometido en el acuerdo de paz firmado con las FARC, ni el primer pago mensual, ni la huerta de pancoger; mucho menos la asistencia técnica para proyectos productivos. Cada día que pasaba, se sentía más la ansiedad de todos frente al proceso.