
Las Big Food contra la gente
(22/07/2026)
Una investigación transnacional que revela cómo la poderosa industria de alimentos ultraprocesados está desafiando las leyes que buscan regularlas en varios países en detrimento de la salud pública.
Mientras enfermedades no transmisibles (ENT) como la diabetes, obesidad y afecciones cardiovasculares se han convertido en la primera causa de muerte en el mundo, impulsadas en parte por dietas poco saludables, la industria de alimentos ultraprocesados libra una batalla legal sistemática para frenar las regulaciones a su industria.
Esto se observa desde Reino Unido hasta India, pasando por México, Brasil, Colombia y Estados Unidos. Empresas como Kellogg’s, Coca-Cola, Mondelez (Oreo, Club Social, entre otras) y las principales asociaciones de esta industria han demandado a gobiernos, agencias y hasta a autoridades locales para bloquear etiquetados de advertencia, restricciones a la publicidad dirigida a menores, impuestos a bebidas azucaradas y productos ultraprocesados; e incluso para silenciar a investigadores e influencers que alertan sobre los riesgos de sus productos.
Aunque los tribunales suelen fallar a favor de los Estados, el desgaste empieza a correr con la primera demanda interpuesta: los litigios son costosos, algunos se extienden por años antes de ser fallados y generan un efecto disuasivo en otros países que alimenta la narrativa de que estas leyes son inefectivas.
«Las empresas alimentarias están bien adiestradas. Siguen al pie de la letra el manual de la industria tabacalera: cuando todo lo demás falla, se recurre a los tribunales», afirmó Marion Nestle, nutricionista y defensora de la salud pública norteamericana.
Aquí la investigación en datos:
- Como parte de este riguroso trabajo de datos, se recopilaron 239 demandas en tan solo seis países entre 2010 y 2025: México, Colombia, Brasil, Estados Unidos, Reino Unido e India.
- Si sumamos el tiempo que han gastado los litigios, da un poco más de 595 años.
- De los 188 casos en los que los demandantes son empresas privadas (no particulares ni asociaciones industriales), más de un tercio (38 %) fueron presentados por solo 9 empresas matrices: Coca-Cola (24 casos), PepsiCo (17), Mondelez (8), Kellogg’s y Danone (5), Ferrero (3 demandas, 1 del caso de Kellogg’s en el Reino Unido), Xignux y Heartland Food Products Group (4 cada una).
- Casi el 75 % de los casos fueron iniciados por productores de alimentos ultraprocesados (UPF) o por asociaciones comerciales que actuaban en su nombre.
- Es probable que esta cifra sea una subestimación: en aproximadamente uno de cada cinco casos, el nombre y los datos de la parte demandante aparecen ocultos.
- Las grandes empresas alimentarias perdieron el 82 % de los casos analizados, pero estas acciones consumen tiempo y recursos de los funcionarios gubernamentales y de salud pública. Algunos casos en Brasil llevan abiertos desde 2010. Según nuestras fuentes, responder a estos casos —y a las amenazas— ha supuesto una gran carga, tanto a nivel mental como en términos de volumen de trabajo.
- A su vez, estas mismas empresas, como Coca-Cola, afirman ser parte de la solución: “En Coca-Cola en Europa, estamos comprometidos a tomar medidas significativas para ayudar a las personas a controlar mejor su consumo de azúcar proveniente de nuestras bebidas, reduciendo el azúcar en nuestras recetas e innovando con nuevas bebidas bajas en azúcar y sin azúcar, ofreciendo envases pequeños para el control de porciones, promoviendo opciones de bebidas bajas en azúcar o sin azúcar y comercializando nuestras bebidas de manera responsable”.
- México concentra el 80 % de los casos (193 de 239). Según una organización de la sociedad civil mexicana que ha seguido de cerca estos procesos judiciales, se trató de una táctica para retrasar la implementación de las leyes y, al mismo tiempo, advertir a otros países de que se enfrentarían a una oleada de demandas si seguían el ejemplo de México.
- De las 239 demandas analizadas por Lighthouse Reports, la mayoría (casi el 68 %) se refiere al etiquetado frontal de los envases y a la transparencia general sobre los efectos de los productos y sus ingredientes en la salud. Estas demandas representan cerca del 80 % de los casos en México. En Colombia y Estados Unidos, se cuestionan con mayor frecuencia las políticas fiscales. En Brasil, la gran mayoría de los casos versan sobre marketing y publicidad.
- Otros tipos de políticas impugnadas son los impuestos a productos poco saludables y las restricciones a la publicidad y el marketing.
- Si bien las grandes empresas alimentarias pierden las demandas, los retrasos en la aplicación de la ley constituyen para ellas una ventaja clave derivada de estos litigios. Así lo han explicado diversas fuentes.
Lee las investigaciones de este proyecto:
¿Qué hay detrás de la lonchera de tus hijos?
Exceso de azúcar y un negociazo para los partidos
Casi una veintena de demandas para tumbar los impuestos saludables y el etiquetado frontal; 15 proyectos de ley para regular alimentos ultraprocesados en la última década frustrados, principalmente, por partidos financiados en un 42% por este sector. La obesidad infantil aumenta y, en campaña, los políticos siguen jugando del lado del negocio. (Click al título para seguir leyendo)
Créditos: Medios aliados (en orden alfabético): Agência Pública (Brasil), Cuestión Pública (Colombia), Follow the Money (Países Bajos), The Guardian (UK), Il Fatto Alimentare, L’Espresso (Italia), Lighthouse Reports (Países Bajos), O Joio e O Trigo (Brasil), Quinto Elemento Lab (México) y The Wire (UK).












