Un indictment no es una condena ¿Cómo leer la acusación de EE. UU. contra Nicolás Maduro?

En la madrugada del 3 de enero, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una incursión en Caracas, Venezuela, que dejó más de 40 personas muertas. El presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, su esposa, fueron capturados. Ahora, el presidente Donald Trump asegura que él “dirigirá” el país.

Un indictment no es una condena
¿Cómo leer la acusación de EE. UU. contra Nicolás Maduro?

(07/01/2026)

En la madrugada del 3 de enero, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque en Caracas, Venezuela, para capturar de facto a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. La incursión militar dejó más de 40 personas muertas, mientras que el presidente Donald Trump aseguró que él “dirigirá” el país.

Tras este hecho, Maduro y su esposa fueron trasladados a la ciudad de Nueva York y, el 5 de enero, comparecieron ante la sede de la Corte del Distrito Sur para hacerle frente a los cargos descritos en la acusación (indictment) donde ambos negaron los cargos.

Lo que sorprendió fue que en las horas siguientes, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos eliminó de la acusación 30 de las 32 alusiones en las que señalaba a Maduro de ser líder del Cártel de Los Soles, por no ser un grupo real. Pero esto lo desarrollaremos en los puntos clave.

Cuestión Pública tuvo acceso al documento de acusación presentado ante esa Corte y publicado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Tú puedes descargar el indictment que te dejamos a continuación, pulsar Control F y buscar: “Cártel de Los Soles” para ver las alusiones originales.

Mientras tanto, aquí te explicamos los puntos clave del documento publicado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

 Puntos clave

  1. Este documento es una acusación y como tal representa el punto de arranque del proceso judicial en contra de Maduro y su esposa, que terminará en sentencia a cargo del juez Alvin Hellerstein, de 92 años. Por si no quedó claro, la acusación no es una sentencia.
  2. Los acusados por el gobierno de los Estados Unidos son Nicolás Maduro Moros, Diosdado Cabello Rondón, Ramón Rodríguez Chacín, Cilia Adela Flores de Maduro (esposa), Nicolás Ernesto Maduro Guerra (hijo) y Héctor Rusthenford Guerrero Flores.
  3. El documento señala, a grandes rasgos, cuáles eran las redes dentro del poder venezolano que habrían facilitado el despacho de cocaína hacia los Estados Unidos, usando instituciones estatales venezolanas y cobertura diplomática. Las conductas habrían ocurrido desde 1999 hasta 2025.
  4. Son cuatro los delitos imputados en la acusación:
  • Conspiración de narcoterrorismo.
  • Conspiración para importar cocaína.
  • Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y
  • Conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.

5. Los grupos criminales aliados son las FARC, el ELN, el Cártel de Sinaloa, Los Zetas, el Tren de Aragua, el Cártel de Los Soles —ya eliminado al no ser un grupo real—, entre otros

6. Luego de la captura de Maduro, el Departamento de Justicia de Estados Unidos se retractó de una afirmación hecha en 2020, en la que designaba al Cártel de Los Soles como organización terrorista. En este escrito de acusación, el término se replanteó como un “sistema clientelar”. ¿Qué significa esto? Es más exigente probar que existe una organización terrorista formal que demostrar la existencia de un patrón de corrupción y protección que facilite delitos. Es decir, al redefinirlo como “sistema”, la Fiscalía se puede concentrar en conductas como alianzas, protección, tráfico de drogas y sobornos. 

Esto no significa que a Maduro se le hayan retirado cargos al respecto ni sobre los demás grupos criminales aliados. Lo que cambió fue la forma en que se enmarca el Cártel de Los Soles, que sigue apareciendo en el escrito de acusación, pero cambió de cártel a sistema.
Para entender la nuez del asunto, es importante revisar los actos expuestos en el documento en el numeral 21 —Actos Manifiestos en Apoyo de las Conspiraciones de los Acusados para el Tráfico de Drogas y el Narcoterrorismo (Overt Acts in Furtherance of the Defendant’s Drug Trafficking and Narco Terrorism Conspiracies)—, que son la columna vertebral de la narrativa de la Fiscalía General de los Estados Unidos en contra de los acusados.

La nuez del indictment

En ese sentido, encontramos que el escrito afirma que entre 2006 y 2008 Maduro habría vendido pasaportes diplomáticos venezolanos a traficantes de drogas para mover las ganancias de México a Venezuela, mientras se desempeñaba como ministro de Relaciones Exteriores.

Además, menciona un caso ocurrido en 2006, en el que se enviaron más de 5,5 toneladas de cocaína en un avión DC-9 desde Venezuela hacia México, con la supuesta participación de militares, el pago de sobornos y una transacción de USD 2,5 millones.

Otro caso que detalla el escrito es el envío de 1,3 toneladas de cocaína en un vuelo comercial a París, en 2013, luego de que Maduro asumiera la presidencia.

Dicho cargamento fue incautado por las autoridades francesas. Después de esto, Maduro, Cabello y el entonces director de la agencia de inteligencia militar de Venezuela, Hugo Armando Carvajal Barrios, se habrían reunido para discutir ajustes en la ruta de tráfico de cocaína con el fin de reducir la exposición pública.

El documento afirma que Cabello habría visitado pistas de aterrizaje clandestinas controladas por el ELN en la frontera colombo-venezolana entre 2022 y 2024, para asegurar el paso de los cargamentos, y que Nicolás Maduro hijo habría tenido una reunión en 2020, en Medellín, para mover cocaína y armas por los siguientes seis años.

Si quieres conocer todos los actos mencionados en el escrito de acusación, Cuestión Pública tiene disponible la traducción del numeral 21. También puedes consultar el escrito completo en inglés.

Background. Es importante que sepas que Nicolás Maduro asumió la presidencia de Venezuela tras la muerte de Hugo Chávez en 2013 y, en 2019, la Asamblea Nacional declaró que había usurpado el poder y no era el presidente legítimo del país; Cilia Adela Flores de Maduro, su esposa, fue diputada a la Asamblea Nacional y procuradora general de la República; Diosdado Cabello es el actual ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz; Ramón Rodríguez Chacín fue ministro de Interior y Justicia entre 2002 y 2008; Nicolás Ernesto Maduro, alias “Nicolasito” e hijo de Nicolás Maduro, es diputado a la Asamblea Nacional, y Héctor Guerrero, alias “Niño Guerrero”, es señalado como el líder del Tren de Aragua.

ACTOS MANIFIESTOS EN APOYO DE LAS CONSPIRACIONES DE LOS ACUSADOS PARA EL TRÁFICO DE DROGAS Y EL NARCOTERRORISMO

  1. Los acusados, junto con otras personas, participaron en una campaña incesante de tráfico de cocaína durante todo el período imputado en esta Acusación Sustitutiva, lo que resultó en la distribución de miles de toneladas de cocaína a los Estados Unidos. Durante todo ese tiempo, NICOLÁS MADURO MOROS, el acusado, junto con miembros de su familia y otros funcionarios corruptos, proporcionaron cobertura policial y apoyo logístico para el transporte de cocaína a través de Venezuela, con conocimiento de que sus socios traficantes de drogas moverían la cocaína hacia el norte, a los Estados Unidos. Si bien esta conducta ocurrió de manera regular y repetida a lo largo del periodo imputado, a continuación se exponen algunos ejemplos de actos cometidos por los acusados en el marco de sus actividades de tráfico de droga, incluso en asociación con grupos narcoterroristas:

a. Entre aproximadamente 2006 y 2008, mientras se desempeñaba como ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, MADURO MOROS vendió pasaportes diplomáticos venezolanos a personas que MADURO MOROS sabía que eran traficantes de drogas, con el fin de ayudar a los traficantes que buscaban trasladar las ganancias de la droga de México a Venezuela bajo cobertura diplomática. Cuando los traficantes de drogas necesitaban mover las ganancias de la droga de México a Venezuela, MADURO MOROS facilitaba el movimiento de aviones privados bajo cobertura diplomática para asegurar que los vuelos no fueran objeto de escrutinio por parte de las fuerzas del orden o militares. En estas ocasiones, MADURO MOROS llamaba a la embajada venezolana en México para notificar que una misión diplomática llegaría en avión privado. Luego, mientras los traficantes se reunían con el embajador venezolano en México bajo los auspicios de una misión diplomática por parte de MADURO MOROS, el avión era cargado con las ganancias de la droga. El avión luego regresaba a Venezuela bajo cobertura diplomática.

b. Aproximadamente en 2007, CILIA ADELA FLORES DE MADURO, la acusada, asistió a una reunión en la que FLORES DE MADURO aceptó cientos de miles de dólares en sobornos para intermediar una reunión entre un traficante de drogas a gran escala y el director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela, Néstor Reverol Torres. El traficante de drogas luego acordó pagar un soborno mensual a Reverol Torres, además de aproximadamente USD 100,000 por cada vuelo que transportara cocaína para asegurar el paso seguro del vuelo, una parte de este era luego pagada a FLORES DE MADURO. En 2015 aproximadamente, Reverol Torres fue acusado de delitos relacionados con narcóticos en el Distrito Este de Nueva York y se encuentra prófugo.

c. Entre aproximadamente 2003 y 2011, mientras DIOSDADO CABELLO RONDÓN, el acusado, ocupaba diversos cargos oficiales en Venezuela, Los Zetas trabajaron con un grupo de traficantes de drogas colombianos para despachar contenedores de carga en buques portacontenedores que transportaban entre cinco y seis toneladas de cocaína cada uno, y a veces hasta 20 toneladas cada uno, desde puertos en Venezuela a puertos en México y, finalmente, hacia los Estados Unidos. Las decenas de miles de kilogramos de cocaína enviados por este grupo fueron protegidos en Venezuela por oficiales militares venezolanos conocidos como “los generales”.

d. Entre aproximadamente 2004 y 2015, MADURO MOROS y FLORES DE MADURO trabajaron juntos para traficar cocaína, gran parte de la cual ya había sido incautada por las fuerzas del orden venezolanas, con la asistencia de escoltas militares armadas. Durante este tiempo, MADURO MOROS y FLORES DE MADURO mantuvieron sus propios grupos de bandas patrocinadas por el Estado, conocidas como colectivos, para facilitar y proteger sus operaciones de tráfico de drogas. MADURO MOROS y FLORES DE MADURO también ordenaron secuestros, golpizas y asesinatos contra quienes les debían dinero por drogas o socavaban de alguna otra manera su operación de tráfico de drogas, incluyendo la orden de asesinar a un jefe local de la droga en Caracas, Venezuela. 

e. Aproximadamente en 2006, funcionarios venezolanos despacharon más de 5,5 toneladas de cocaína de Venezuela a México en un avión DC-9. CABELLO RONDÓN; el entonces director de la agencia de inteligencia militar de Venezuela, Hugo Armando Carvajal Barrios, alias “El Pollo”, quien, en junio de 2025, se declaró culpable en este distrito de los delitos de narcoterrorismo, narcóticos y armas en la Primera Acusación Sustitutiva de este caso, Sl 11 Cr. 205 (AKH); y el capitán de la Guardia Nacional Venezolana Vassyly Kotosky Villarroel Ramírez trabajaron con otros miembros del régimen venezolano para coordinar el envío. Las más de 5,5 toneladas de cocaína fueron transportadas en aproximadamente cinco furgonetas al hangar reservado para el presidente venezolano en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar en Maiquetía, Venezuela (el “Aeropuerto Maiquetía”). En el Aeropuerto Maiquetía, miembros de la Guardia Nacional Venezolana cargaron la cocaína al avión, el cual despegó usando un plan de vuelo que Villaroel Ramírez aprobó a cambio de sobornos. A pesar del pago de dichos sobornos, cuando el avión aterrizó en el Aeropuerto de Ciudad del Carmen en Campeche, México, las autoridades mexicanas incautaron más de 5,5 toneladas de cocaína. Poco después de la incautación, Villaroel Ramírez les dijo a los traficantes de drogas venezolanos que trabajaban con él que tenían que pagarle a CABELLO RONDÓN un soborno para garantizar que aquellos que les habían ayudado en el Aeropuerto Maiquetía no fueran arrestados. Villarroel Ramírez luego concertó una reunión con CABELLO RONDÓN, después de la cual los traficantes le pagaron aproximadamente USD 2,500,000 a CABELLO RONDÓN a través de su familiar. En 2013 aproximadamente, Villaroel Ramírez fue acusado de delitos relacionados con narcóticos en el Distrito Este de Nueva York y se encuentra prófugo.

f. Entre aproximadamente 2006 y 2008, HÉCTOR RUSTHENFORD GUERRERO FLORES, alias “Niño Guerrero”, el acusado, trabajó con uno de los mayores traficantes de drogas en Venezuela, Walid Makled. Miembros del régimen venezolano ayudaron a proteger los cargamentos de cocaína de Makled que eran transportados desde San Fernando de Apure (Venezuela) a Valencia (Venezuela), y luego enviados por avión desde el Aeropuerto Internacional de Valencia hacia México y otros lugares de Centroamérica para su eventual distribución en los Estados Unidos. Entre 2008 y 2009 aproximadamente, GUERRERO FLORES también le brindó protección a otro importante traficante de drogas venezolano para sus envíos de cocaína que se movían por Venezuela, incluyendo hombres armados que portaban, entre otras armas automáticas, AK-47, MP5 y AR-15, así como granadas. En ocasiones, GUERRERO FLORES acompañaba personalmente grandes cargamentos de cocaína, custodiados por equipos de hombres armados, en camino hacia aeropuertos o pistas de aterrizaje para su transporte hacia el norte y su eventual distribución en los Estados Unidos. GUERRERO FLORES recibía una comisión por cada kilogramo de cocaína transportado o recibido y, en ocasiones, recibía una parte de estos enormes cargamentos de cocaína en lugar de un pago. Los traficantes con los que trabajaba GUERRERO FLORES movían miles de kilogramos por envío, varias veces al mes, lo que resultaba en la distribución de cientos de toneladas de cocaína en los Estados Unidos. Aproximadamente en 2009, Makled fue acusado de delitos relacionados con narcóticos en este Distrito y se encuentra prófugo.

g. Aproximadamente en 2008, RAMÓN RODRÍGUEZ CHACÍN, el acusado, mantenía una gran finca en el estado de Barinas, Venezuela, que albergaba un gran campamento y escuela de entrenamiento de las FARC, con aproximadamente 200 miembros armados de las FARC portando rifles automáticos en todo momento. Durante este tiempo, RODRÍGUEZ CHACÍN aceptó decenas de miles de dólares en sobornos para usar su influencia corrupta con el fin de proteger a un traficante de drogas a gran escala de la detención y la extradición. Durante reuniones posteriores con el traficante de drogas, entre 2008 y 2010 aproximadamente, RODRÍGUEZ CHACÍN discutió traficar múltiples toneladas de cocaína con otros funcionarios venezolanos, incluyendo Carvajal Barrios.

h. Aproximadamente en 2011, el entonces líder del cártel de Sinaloa, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, financió laboratorios de cocaína en Colombia. La cocaína producida en esos laboratorios luego se transportaba bajo la protección de las FARC a Venezuela, y recibía protección en camino a una pista de aterrizaje de Carvajal Barrios, un aliado cercano de MADURO MOROS y CABELLO RONDÓN.

i. Aproximadamente en 2013, pocos meses después de que MADURO MOROS asumiera la presidencia de Venezuela, funcionarios venezolanos despacharon aproximadamente 1,3 toneladas de cocaína en un vuelo comercial desde el Aeropuerto de Maiquetía al Aeropuerto Charles de Gaulle de París. Las autoridades francesas incautaron la cocaína. Tras la incautación, MADURO MOROS convocó una reunión con, entre otros, CABELLO RONDÓN y Carvajal Barrios. Durante la reunión, MADURO MOROS les dijo a CABELLO RONDÓN y Carvajal Barrios que no debían haber usado el Aeropuerto de Maiquetía para el tráfico de drogas tras la incautación de 2006 en México, y que, en su lugar, debían usar otras rutas y lugares bien establecidos para despachar cocaína. Poco después, MADURO MOROS y otros autorizaron el arresto de ciertos oficiales militares venezolanos en un intento por desviar el escrutinio público y de las fuerzas del orden de la participación de MADURO MOROS, CABELLO RONDÓN y Carvajal Barrios en el envío y su encubrimiento.

j. Entre aproximadamente 2014 y 2015, un capitán en la Guardia Nacional Venezolana en Isla de Margarita, Venezuela, coordinó hoteles, transporte, mujeres y comida para las visitas de funcionarios venezolanos, incluyendo a NICOLÁS ERNESTO MADURO GUERRA, alias “Nicolasito” o “El Príncipe”, el acusado, quien visitaba Isla de Margarita aproximadamente dos veces al mes. MADURO GUERRA llegaba en un avión Falcon 900 propiedad de la empresa petrolera estatal, Petróleos de Venezuela, S. A. (“PDVSA”). Antes de abandonar la isla, el avión de PDVSA de MADURO GUERRA era cargado, a veces con asistencia de sargentos armados, con paquetes grandes envueltos en cinta adhesiva que el capitán entendía que eran drogas. MADURO GUERRA estaba presente mientras se cargaba el avión PDVSA y, en una ocasión, afirmó que el avión podía ir a donde quisiera, incluidos los Estados Unidos.

k. Entre aproximadamente octubre y noviembre de 2015, Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas —dos familiares de MADURO MOROS y FLORES DE MADURO— acordaron, durante reuniones grabadas con fuentes confidenciales de la DEA, despachar cargamentos de múltiples cientos de kilogramos de cocaína desde el “hangar presidencial” de MADURO MOROS en el Aeropuerto Maiquetía. Durante las reuniones grabadas con las fuentes, Campo Flores y Flores de Freitas explicaron que ellos estaban en “guerra” con los Estados Unidos, describieron el cártel de Los Soles, discutieron una conexión con un “comandante de las FARC” que “supuestamente era de alto rango”, e indicaron que ellos buscaban recaudar USD 20 millones en ganancias de la droga para apoyar una campaña de FLORES DE MADURO en relación con las elecciones a finales de 2015 para la Asamblea Nacional de Venezuela. Campos Flores se refirió a MADURO MOROS como su “padre” y afirmó que “lo que nosotros queremos es que él tome otra vez el control de la (…) Asamblea Nacional”. Aproximadamente en noviembre de 2016, Campos Flores y Flores de Freitas fueron condenados tras un juicio en este Distrito por conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos.

l. Aproximadamente en 2017, MADURO GUERRA trabajó para enviar cientos de kilogramos de cocaína desde Venezuela hacia Miami, Florida. Durante este tiempo, MADURO GUERRA habló con sus socios traficantes de drogas, entre otras cosas, sobre el envío de cocaína de baja calidad a Nueva York porque no se podía vender en Miami, sobre el envío de 500 kilogramos de cocaína para descargar de un contenedor de carga cerca de Miami, y sobre el uso de contenedores de chatarra metálica para introducir cocaína de contrabando en los puertos de Nueva York.

m. Aproximadamente en 2018 y 2019, RODRÍGUEZ CHACÍN hizo múltiples viajes desde el estado de Barinas hasta Caracas junto con un líder clave de las FARC para reunirse con MADURO MOROS. Estos viajes formaban parte de una larga historia de reuniones regulares de RODRÍGUEZ CHACÍN con miembros de las FARC y el ELN tanto en sus campamentos en la selva como en Barinas pues RODRÍGUEZ CHACÍN había sido asignado por MADURO MOROS para proveer protección y apoyo a las FARC y al ELN. RODRÍGUEZ CHACÍN también llevó a líderes de las FARC a reunirse con MADURO MOROS en Miraflores, el palacio presidencial de Caracas, al igual que en Fuerte Tiuna, el principal complejo militar de Caracas y sede del Ministerio de Defensa de Venezuela.

n. Aproximadamente en julio de 2019, poco después de que ciertos líderes de las FARC volvieran a tomar públicamente las armas a pesar de la firma reciente de los acuerdos de paz con el Gobierno colombiano, MADURO MOROS y CABELLO RONDÓN asistieron a una rueda de prensa grabada en video en la que MADURO MOROS anunció que las FARC y sus líderes eran bienvenidos en Venezuela.

o. Aproximadamente en 2019, el líder del Tren de Aragua (“TdA”), GUERRERO FLORES, discutió el tráfico de drogas con una persona que él entendía que trabajaba con el régimen venezolano. Durante múltiples llamadas, GUERRERO FLORES ofreció proveer servicios de escolta para cargamentos de droga, explicando que GUERRERO FLORES y el TdA tenían control de las costas del estado de Aragua de Venezuela. GUERRERO FLORES, hablando desde la base de operaciones del TdA en la prisión Tocorón, explicó que el TdA podía encargarse de la logística de todos los aspectos del tráfico de drogas, incluido el uso de compartimientos de almacenamiento que GUERRERO FLORES llamaba “cunas”, ubicados en una playa en el estado de Aragua. Al hacer eso, GUERRERO FLORES confirmó la habilidad del TdA para proteger más de una tonelada de cocaína.

p. Aproximadamente en 2020, MADURO GUERRA asistió a una reunión en Medellín, Colombia, con dos representantes de las FARC. Durante la reunión, MADURO GUERRA discutió arreglos para transportar grandes cantidades de cocaína y armas a través de Colombia y hacia los Estados Unidos durante los siguientes seis años, hasta aproximadamente 2026. MADURO GUERRA también discutió el pago a las FARC con armas en relación con los cargamentos de cocaína.

q. Aproximadamente en 2007, siguiendo instrucciones de Carvajal Barrios, el general venezolano Cliver Alcalá Cordones le entregó a los líderes de las FARC cuatro cajas de armas del Gobierno venezolano, que incluían 20 granadas y dos lanzagranadas. Aproximadamente en junio de 2023, Alcalá Cordones se declaró culpable en este Distrito de conspirar para proveer apoyo material a las FARC, una organización terrorista extranjera, de conformidad con la Tercera Información Sustitutiva de este caso, S3 11 Cr. 205 (AKH).

r. Aproximadamente hacia finales de 2024, CABELLO RONDÓN viajó regularmente a pistas de aterrizaje clandestinas controladas por el ELN cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela para garantizar el continuo paso seguro de la cocaína en territorio venezolano. Desde estas pistas de aterrizaje, la cocaína era despachada fuera de Venezuela tanto en vuelos aprobados por funcionarios militares venezolanos como en vuelos clandestinos diseñados para evitar su detección por parte de las fuerzas del orden o militares en América del Sur y Centroamérica.

s. En 2024 aproximadamente, CABELLO RONDÓN recibió ganancias procedentes del tráfico de cocaína, y aproximadamente en 2025, los traficantes colombianos de droga discutieron con un asociado de CABELLO RONDÓN planes para continuar traficando cocaína a través de Venezuela.