viernes, octubre 23, 2020

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En CAI de Kennedy: Pudo ser otro Javier Ordóñez

El 12 de septiembre de 2020 Nicolás Pinzón, un joven de 24 años, fue llevado al CAI de Patio Bonito en Bogotá por gritar a los agentes de la Policía y el ESMAD: ¡Asesinos! Por ello recibió violencia física y psicológica de uniformados quienes ocultaban su identificación al interior del CAI, le relataron Nicolás y defensores de derechos humanos a Cuestión Pública. Su caso evidencia las trabas para el acceso a la justicia ordinaria y expertos calificaron el caso como un crimen de lesa humanidad.

Cinco monólogos de familiares que añoran justicia

Tres amigos se habían reunido en el conjunto residencial de la calle 55 con 77a, en el barrio Santa Cecilia, localidad de Engativá. Allí está el apartamento en el que vivía Javier. La idea era tomarse unos tragos porque la cuarentena por la pandemia por COVID-19 no los había dejado reunirse hace muchos días. Cuando se les acabó el licor eran entre las 11 y 12 de la noche y los tres salieron a comprar más. Se fueron a pie hasta la calle 53, a muy pocas cuadras del conjunto y de regreso fueron detenidos por dos policías del Centro de Atención Inmediata (CAI) de la Policía del barrio Villa Luz. Ya era pasada la medianoche y corrían los primeros minutos del 9 de septiembre cuando dos policías en moto pararon a los tres amigos, que estaban a punto de entrar a la residencia para seguir con la reunión en casa. (Click al título para seguir leyendo)

Cinco monólogos de una noche en la que todo ardió

La noche del 9S la policía reportó 26 protestas en diferentes puntos de Bogotá, producto del asesinato de Javier Ordóñez, quien fue torturado y golpeado hasta morir por agentes del CAI de Villa Luz en la madrugada de ese día.Todo se concentró en cuatro localidades: Engativá, Usaquén, Suba y Bosa. También en el Parkway y Soacha. Los relatos aquí reunidos narran la versión de hombres y mujeres testigos de cuando la ciudad ardió en protestas furiosas y violentas contra la Policía, que utilizó armas de fuego. El fragor de la noche acabó con la vida de 13 personas, dejó más de 50 civiles heridos y a 30 policías también lesionados, según su propio reporte. Unos 43 CAI de la ciudad fueron incendiados y averiados.

Monólogo de una madre que está a punto de perder a su hijo

Después de pasar la tarde montando patineta, el 9 de septiembre Francier Charry Clavijo, de 23 años, junto con sus amigos decidieron observar, curiosos, lo que ocurría en los disturbios por las manifestaciones contra abuso policial en Piamonte, Bosa. Su madre asegura que a pesar de no ser parte de la manifestación un policía le disparó por la espalda. Después de una intervención quirúrgica, el pronóstico de los médicos sobre la salud de Francier no es favorable.

Seis monólogos relatan cómo el joven terminó herido de bala y tirado dos horas...

Cristian Hernández, de 26 años, murió entre las 9 y las 10 de la noche después de recibir un impacto de bala en la frente. Testigos aseguran que fue un tiro de gracia de un policía y su familia denuncia que no permitieron que fuera auxiliado. Si bien el joven domiciliario no era parte de las manifestaciones en contra del abuso policial convocadas el pasado 9 de septiembre, tuvo la mala fortuna de estar cerca al lugar de la manifestación: el CAI del barrio Verbenal, Usaquén. Mira la reconstrucción de lo que pasó esa noche aquí.

La noche del 9S

Después de la lista de los bienes incendiados, afectados, averiados de la Policía Nacional en el que hace un recuento de esa noche de protestas furiosas, el equipo de Cuestión Pública partió a reconstruir los hechos de lo que pareció una masacre. Fuimos tras las voces de los testigos de la muerte de cinco de los fallecidos, incluido Javier Ordóñez.