
Fiscalía no demostró que muerte de Pizano fue natural; investigación deberá continuar
(15/07/2026)
Por considerar que “no existe fundamento probatorio” para demostrar que se trató de una muerte natural, el Tribunal Superior de Cundinamarca negó la pretensión de la Fiscalía de cerrar la investigación por la muerte de Jorge Enrique Pizano, auditor del proyecto Ruta del Sol II.
Cuestión Pública informó en el 2023, que de al menos 10 ejecutivos del Grupo Aval que conocieron o participaron de los sobornos junto a Odebrecht en la adjudicación del Tramo 2 de la Ruta del Sol, solo uno fue condenado: José Elías Melo, entonces presidente de Corficolombiana, compañía que hace parte del conglomerado de Luis Carlos Sarmiento Angulo.
Para la Fiscalía, el auditor Jorge Enrique Pizano falleció de muerte natural, y su hijo Alejandro Pizano Ponce de León, murió de manera accidental por el consumo de una botella de agua a la que se le había agregado cianuro.
Para el Tribunal, ambos postulados no cuentan con «la acreditación requerida para disponer la preclusión de la investigación».
Desde noviembre de 2018, Cuestión Pública reveló que al morir Jorge Enrique Pizano, nunca supo que ya había una prueba que le daba la razón de sus denuncias.
Jorge Enrique Pizano empezó a trabajar en esa posición de controller asignado por Corficolombiana en 2010, en el que hacía un trabajo parecido al del auditor. Escasos meses separaban el lapso entre el primer soborno de la licitación y el inicio del trabajo de Pizano.
«La presencia comprobada de esa sustancia mortal en el mismo lugar donde ocurrió su deceso constituye un elemento de juicio que no puede ser ignorado»
Los magistrados Jesús Eduardo Moreno, Paolo Francisco Nieto, Fernando Adolfo Pareja y Jesús Eduardo Moreno, todos integrantes de la Sala Penal del Tribunal Superior de Cundinamarca, aseguraron en su decisión que «aunque la autopsia clínica acredita la existencia de una enfermedad cardíaca preexistente, no demuestra que fuera la causa de muerte de [Jorge Enrique] Pizano Callejas».
En esta decisión judicial, se sostiene que aunque no existe evidencia para concluir que Jorge Enrique Pizano falleció por intoxicación con cianuro, «la presencia comprobada de esa sustancia mortal en el mismo lugar donde ocurrió su deceso constituye un elemento de juicio que no puede ser ignorado».
Pizano había manifestado preocupación por su seguridad y temor por su vida debido a su conocimiento de los hechos de corrupción y sobornos que luego serían conocidos como el escándalo de Odebrecht. Por ello, el Tribunal señaló que se debe continuar la investigación para esclarecer «las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos y determinar las responsabilidades a que haya lugar».






