No es falta de candidatas, es exceso de barreras: el muro que frena a las mujeres rumbo al Senado

La brecha para ser elegidas sigue llena de obstáculos: menor acceso a financiación, violencia política y una carga desigual de cuidados que condiciona su participación. Hoy representan casi el 40 % de las candidaturas y solo ocupan 34 de las 108 curules de la cámara alta del Congreso.

No es falta de candidatas, es exceso de barreras: el muro que frena a las mujeres rumbo al Senado

(06/03/2026)

La brecha para ser elegidas sigue llena de obstáculos: menor acceso a financiación, violencia política y una carga desigual de cuidados que condiciona su participación. Hoy representan casi el 40 % de las candidaturas y solo ocupan 34 de las 108 curules de la cámara alta del Congreso.

El Senado no es masculino por falta de mujeres. Es masculino porque las reglas del juego siguen diseñadas para quienes nunca tuvieron que pedir permiso para ejercer poder.

Las elecciones legislativas de este domingo 8 de marzo definirán quiénes ocuparán un lugar en el Senado de la República, entidad que ha sido históricamente patriarcal. Para este año, hay 1.080 candidatos inscritos que competirán por 102 curules, pues ya no estarán las cinco que tenían los firmantes de paz y habrá una fija para el candidato presidencial que quede segundo. Y de ese total, 427 son mujeres, lo que significa que el 60 % de los aspirantes son hombres.

Esto demuestra que el camino está lejos de ser equitativo. Aunque la Ley de cuotas exige que al menos el 30 % de los cargos públicos de nivel decisorio sean ocupados por otros géneros, esta cifra se ha convertido, no en el mínimo, sino en el máximo. 

Y si bien la norma busca asegurar una mayor participación política femenina de candidatas, varias de ellas consideran que la brecha debería acercarse al 50 %, pues cada vez son más las mujeres preparadas para asumir cargos públicos. Actualmente, en la cámara alta del Congreso hay 108 curules, y solo el 31 % está ocupado por mujeres.

Para las elecciones de 2022, las candidaturas al Senado de las mujeres aumentaron un 38,7 %, lo que significó un incremento del 5,8 % con respecto a 2018, según registró la Misión de Observación Electoral (MOE). Mientras tanto, en la Cámara de Representantes sí hubo una mayor elección de mujeres, con el 40,5 % en 2022, un aumento del 6,5 % respecto a 2018.

De las 16 listas al Senado, sólo seis son cerradas. Es decir que se vota directamente por el partido y no por un candidato en específico. Estas son:

  • [72,73 %] Patriotas
  • [53,85 %] Partido Oxígeno*
  • [50 %] GSC* Con Toda por Colombia 
  • [45,26%] Pacto Histórico
  • [ 45,45 %] GSC* Colombia Segura y Próspera
  • [35,94 %] Centro Democrático

Además, las agrupaciones que tienen menos del 35 % de sus listas conformadas por mujeres son: 

  • [31.63 %] Alianza Por Colombia 
  • [32.32 %]Coalición Cambio Radical – Alma
  • [32.63 %]Frente Amplio Unitario

Juliana Hernández De La Torre, directora ejecutiva de Artemisas, señala que las listas cerradas han demostrado ser un factor clave para aumentar la representación femenina en el Congreso. Según argumenta, las campañas individuales en listas abiertas requieren una financiación económica muy alta, lo cual se convierte en una barrera significativa para las mujeres que no tienen el capital suficiente para financiar sus campañas.

*Este porcentaje podría disminuir debido a las renuncias que ha tenido el partido antes de las elecciones.

Austeridad para ellas, abundancia para ellos

Esta barrera se agrava al observar cómo se distribuyen los recursos en la política. Cuestión Pública rastreó cuáles han sido los conglomerados empresariales que más dinero han aportado a las campañas al Senado desde 2010 y descubrimos que las grandes empresas financian principalmente a los hombres. (Click al título para seguir leyendo)

La barrera invisible: la doble carga que limita la participación política de las mujeres

Cuestión Pública Feminista consultó a siete candidatas de diferentes partidos y la mayoría coincidió en que una de las dificultades más significativas a la hora de hacer política es la doble carga relacionada con el cuidado del hogar. (Click al título para seguir leyendo)

Sin micrófono ni pantalla: la baja presencia de mujeres en los debates

Otra barrera evidente es la baja participación de mujeres en los debates públicos debido a la falta de invitaciones a estos espacios, cruciales para la visibilización de las candidaturas. Se ha observado que, incluso en debates centrados en las cabezas de listas al Senado, pese a haber varias mujeres liderando, su presencia es mínima. (Click al título para seguir leyendo)

Violencia política y doble rasero: el costo extra de ser mujer en campaña

La participación femenina en la política, especialmente en escenarios como el Senado, se ve constantemente obstaculizada por diversas formas de violencia y una persistente doble exigencia. A pesar de los avances legislativos, como la Ley Estatutaria 2453 de 2025, que busca prevenir y sancionar la violencia política contra las mujeres (VCMP), la realidad en el terreno sigue siendo desafiante. (Click al título para seguir leyendo)

La cuota existe, la desigualdad persiste

La ley de cuotas en Colombia, que establece que al menos el 30 % de las listas a cargos de elección pública deben estar conformadas por uno de los géneros que en su mayoría terminan siendo mujeres, genera opiniones diversas entre candidatas y expertos. Aunque muchas reconocen que la norma ha permitido avances en la participación femenina, también coinciden en que su implementación sigue siendo limitada y, en algunos casos, meramente formal. (Click al título para seguir leyendo)