martes, febrero 18, 2020

Violencia

La lucha por el control territorial que desangra al Cauca

Indígenas, afros y campesinos resisten en medio de las balas, las amenazas, la zozobra y el abandono estatal en el Cauca. En esta región, las guerras son alimentadas por la marihuana, la coca y el oro. La Liga Contra el Silencio recorrió el territorio, donde se registraron 531 asesinatos hasta septiembre.

Carlo Giovanni Russi: los “procedimientos” de terror del Escuadrón Antidisturbios

¿Puedo cortarle una oreja a este guerrillero?, preguntó el uniformado al que le tocaba el turno en la ronda de golpes que le propinaban a Carlo Giovanni Russi Rodríguez no menos de 15 agentes de la Policía Nacional, entre miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), la Seccional de Investigación Judicial (SIJIN) y la Metropolitana de Bogotá (MEBOG), varios de ellos adscritos al CAI del barrio Nicolás de Federmán. “Hágale que para eso estamos”, contestó el hombre que lo había entregado para la tortura.

El para-control

“Mi hijo, Andrés Felipe, le decía: 'Totoniel, ¿si usted es hombre por qué se pinta?’ Y él le respondía: 'Andrés, nunca lo vaya a hacer, cuando esté grande le explicaré'. Él decía que era gay, que le gustaban los hombres, que nació así. Nunca fue violado, nunca fue manoseado, él nació así.

Los 80 tuvieron su matiz

“Iba pasando por una esquina de un negocio que existía en La Dorada en esa época, cuando me llamó uno de los muchachos de ahí y me dijo: ¨Miryam, la está llamando desde hace mucho rato, insistentemente, una mujer¨. Cuando me está diciendo eso suena el teléfono, y él me hace señas que espere. Era la muchacha con la que él vivía en Estados Unidos, me estaba llamando para decirme eso, que a Matiz lo habían matado”.

1 de abril

"El ritmo normal y monótono de la vida se rompió", dicen Juan Carlos y Claudina, o “Mimina”, que caminan por el andén de la calle 9°. Uno va con un ramo de flores en la mano, encargado desde el día anterior en la floristería del pueblo. La otra, la tía, va con varias velas. Son las 6:40 a.m. Van vestidos elegantes, como de domingo, pero es lunes.

Para evitar un escándalo

“Era domingo en la mañana. Estaba trabajando donde doña Helena Patiño, me llamó “El Chivo”, el papá de Jaime. Me dijo: "Luz Dary, aquí vinieron unos hombres en una camioneta a recoger a Jaime y se lo llevaron, no sé para dónde." Yo gritaba y doña Helena me dijo: "Tranquila, Luz Dary, que a él ya lo pasaron". Lo tuvieron como dos horas ausente”, la conversación se interrumpe y Luz Dary rompe en llanto.

Eran gente como nosotros

“En esa época y a esa edad, de 17 años, usted tenía que pedirle permiso al papá y a la mamá si iba a salir del pueblo, si iba para algún lado. Nosotros nos fuimos a dar una vuelta. Uno piensa que lo van a matar, sentí mucho miedo. Después nos bajaron y nos empezaron a preguntar '¿quién es su papá?, ¿qué hace su papá?', y mi papá, en ese tiempo, era concejal en Samaná”.

Negociando con Dios

“Trate de imaginar qué se siente esperar a su mamá con los brazos abiertos y que ella no llegara en el bus. Ya estábamos angustiados. Cuando por fin llegó el transporte, yo salí corriendo a recibirla, para ayudarle con las maletas. Se bajó una prima llorando, entonces me dijo: No diga nada, que ellos dijeron que no dijera nada”.

Las noches que Marquetalia no durmió

Los libros de historia de Colombia anotan que la “República de Marquetalia” era un territorio en la vereda Gaitania en el municipio de Planadas, en el departamento del Tolima, y que sirvió de cuna de expansión de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una de las guerrillas más recordadas del hemisferio occidental.

Las últimas voces de una masacre

En La Italia se respira otro clima, se vive otro piso térmico. Subiendo por la vía que se adentra en el oriente de Caldas, desde las orillas del río Magdalena, la cordillera central emerge de manera más pronunciada y los cultivos de café que se ven en las faldas de las montañas ahora son parte del paisaje. La vereda, jurisdicción del municipio de Victoria, es un conjunto de casas y fincas que de manera descontinua se asientan a lado y lado de la carretera y define el límite con Marquetalia. Es una frontera que quedaría marcada por la violencia y por la sangre de treinta y nueve hombres que fueron asesinados, con garrotes y machetes, el 5 de agosto de 1963.