miércoles, agosto 21, 2019
Cuestión Pública revela el patrimonio de los segundos diez congresistas, los más votados para la nueva legislatura, y sus posibles conflictos de interés.
Supertiendas y Droguerías Olímpica, la empresa nodriza de la que el senador Arturo Char hace parte, ha recibido miles de millones de pesos en contratos con el Estado.
La ruta del dinero que tiene el senador se explica a través de Supertiendas y Droguerías Olímpica. Por eso, en gran medida, el patrimonio de Arturo Char se desprende y origina en el emporio Char.
La herencia de la propiedad de los Padauí que, en el 2000, fue decomisada por el hermano de Enilce López, alias la Gata.
Supertiendas y Droguerías Olímpica, la empresa nodriza de la que el senador Arturo Char hace parte, ha recibido miles de millones de pesos en contratos con el Estado.
David Barguil fue el cuarto senador más votado por el partido Conservador en las pasadas elecciones legislativas. Recibió la financiación de una empresa familiar en el 2010; uno de los familiares de esta compañía es contratista del Estado. Aquí está la historia.
Armando Benedetti es un barón electoral que pasó de sacar 31 mil votos en 2002 a 78 mil en las elecciones legislativas de 2018. En su ascenso político, dos de sus campañas electorales recibieron contribuciones de empresas familiares. Una de estas ha sido contratista.
Tras la investigación del patrimonio que este medio le realizó al congresista Lidio García, encontramos los contratos públicos que rodean a sus ayudantes de campaña, a su familia y a personas cercanas.
¿Los familiares de los congresistas pueden o no contratar?, ¿por qué es tan importante una declaración de bienes y rentas? Aquí tienes el ABC de los conceptos y la terminología que resuelven tus “preguntas frecuentes” sobre la serie #SabemosLoQueHicisteLaLegislaturaPasada ¡Recargado!, en la que investigamos el patrimonio de los congresistas más votados en las pasadas elecciones de marzo.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez le vendió un apartamento a un cuñado del clan Ochoa Vásquez en 1979, en Bogotá. Para entonces los Ochoa Vásquez ya eran narcotraficantes.