(22/10/2020)

Un monólogo y una carta sobre un joven que murió por protestar

Para la reconstrucción de esta historia participó la voz de Isabel Fajardo, abogada de la Fundación Lazos de Dignidad al frente del caso  de Lorwan. También incluimos una carta que Loren Mendoza, su hermana, escribió a este medio para contarnos qué pasó la noche del 9S.

Nosotros [el equipo de la Fundación Lazos de Dignidad] fuimos el miércoles 23 de septiembre al lugar de los hechos a revisar y nos dimos cuenta que al lado de la Estación de Policía hay un lote enrejado. Es un inmueble que hace parte del parque vecino a la Estación y tiene dos salidas. Lorwan estaba en la salida que da hacia el parque grande.

Él hacía parte de las manifestaciones en Soacha cuando recibió el disparo. Para decirlo en palabras jurídicas: ejerciendo su derecho legítimo y constitucional a la protesta.

Según hemos podido reconstruir, él estaba con unos amigos del barrio con los que todas las noches iba y permanecía en ese parque. Esa noche cuando él siente el impacto le dice a uno de sus amigos: “¡Ayúdeme!” Y en efecto se le ve la sangre. Pero siguen disparando y ellos tienen que tirarse al suelo y tratar de irse hacia la avenida Tierra Negra, frente al conjunto residencial Cedro.

Lorwan estaba haciendo parte de la manifestación, ejerciendo su derecho legítimo y constitucional a la protesta (…) esto no justifica que el accionar de la Policía haya sido el que lamentablemente fue ese día.

El amigo comienza a gritar desesperado: “¡Ayúdenme, ayúdenme, ayúdenme!”. Ahí es cuando una moto se detiene y lleva al hospital a Lorwan, junto con otro joven que estaba con él. Lorwan entra a cirugía a la 1:30 de la madrugada y sobre las 5:00 a.m. fallece. Ninguno de sus amigos resultó herido.

En su caso y en el de las otras dos personas que ingresaron al Hospital Cardiovascular de Soacha por herida de bala, no se les ha entregado epicrisis o historia clínica. Son documentos que el Hospital ha sido renuente a dar. Estamos levantando las acciones pertinentes para obtenerlos.

Creo que han sido renuentes por el accionar de la Policía. Además, hay unas dinámicas bastante complicadas en el municipio de Soacha con el alcalde Juan Carlos Saldarriaga. Él ha legitimado ciertas acciones y ha estado más del lado de la Policía: estaba subiéndoles la moral y con las víctimas no ha tenido la misma respuesta. Soacha tiene un contexto diferente a Bogotá, más complicado, justamente por este mandatario y por el contexto de la localidad.

Extrañamente entre la noche y la madrugada del 9 de septiembre, cuenta gente del sector, que limpiaron el lugar. Se presume que en ese momento pudieron haber levantado elementos materiales probatorios que, en efecto, nos lleven a que los autores de los homicidios fueron agentes o uniformados de la Policía Nacional adscritos a la Estación de Ciudad Verde.

Se presume que en ese momento pudieron haber levantado elementos materiales probatorios que, en efecto, nos lleven a que los autores de los homicidios fueron agentes o uniformados de la Policía

Una silueta de un cuerpo sin identificar, pintada
por manifestantes frente a la Estación de Policía
de Ciudad Verde.
Un hombre pasa frente a la Estación de Policía de
Ciudad Verde, en cuyas inmediaciones murieron 3
personas por arma de fuego la noche del miércoles
9 de septiembre.
Vista aérea de la estación de policía de
Ciudad Verde, Soacha.

*** 

Carta de Loren Mendoza, hermana de Lorwan, enviada a Cuestión Pública el 19 de septiembre.

Tras la indignación de la ciudadanía por el asesinato del abogado Javier Ordoñez surgía la protesta social cerca a la estación de Policía [de Ciudad Verde, Soacha] y miembros de la Policía Nacional dispararon desde el techo de esa estación.

En ese contexto, mi hermano, Lorwan Stiwen Mendoza Aya, fue impactado con un arma de fuego, lo que le causó la muerte. De este asesinato atribuyo la responsabilidad al abuso desmedido de la fuerza policial, pues esa noche algún uniformado de esta entidad decidió dispararle a mi hermano con su arma de fuego. Algunas versiones indican que el hecho fue a más o menos 100 metros de la estación de Policía, específicamente en la zona verde que se encuentra alrededor del conjunto residencial Azahar, donde Lorwan quedó tirado detrás de una montaña esperando auxilio.

Posteriormente fue llevado a la acera del conjunto residencial Cedro, donde lo recogió una moto tipo Pulsar que lo transportó hasta el Hospital Cardiovascular de Soacha, institución que a la fecha [19 de septiembre] no nos ha entregado epicrisis o historia clínica.

Imagen de Google Earth. En rojo, el Comando de Policía de Ciudad Verde. En amarillo el lugar aproximado en donde Lorwan fue herido. En azul el lugar a donde Lorwan llegó guareciéndose con sus amigos luego de ser impactado por al menos una bala.

A mi hermano le arrebataron su vida. Era un joven de 30 años y cortaron sus alas, sus sueños y pasiones. Entre ellos estaba ser profesional en telecomunicaciones, realizar un curso de conducción para obtener su licencia y continuar su viaje por Suramérica; también seguir alentando a su equipo del alma: Millonarios.

En un video recabado por Cuestión Pública puede observarse cómo agentes de Policía de la estación de Ciudad Verde, Soacha, accionan sus armas de fuego mientras que los manifestantes se dispersan en medio de los gritos.

Apagaron su luz terrenal. Con su partida han dejado a mi mamá herida, dolida, vacía y un sin fin de sentimientos que desbordan su alma, que son inexplicables. No hay palabra de consuelo que en este proceso de duelo pueda aliviar el corazón de mi mamá.

Somos más las personas que nos encontramos en un dolor inmenso. Por ejemplo, su hija, nosotros sus hermanos, los que compartimos sus experiencias de vida, los que nos alegramos cada vez que cumplía un sueño. Los que recibíamos de regalo su sonrisa, un abrazo, una mirada o un acto de amor.

Claro, sin excluir con esto a la familia extensa y a sus amigos, casi hermanos y compañeros de vida. Pero nada comparado con el dolor y la melancolía de la mujer que le dio la vida. Mi hermano la hizo madre por primera vez. Él fue quien le enseñó en el día a día a ejercer su maternidad, a amar con locura, a acompañar, a luchar y a apoyar hasta el final. Creo que no hay mayor acto de amor que cuando una madre está dispuesta a dar toda su vida por sus hijos, y así lo hizo.

Con su partida han dejado a mi mamá herida, dolida, vacía y un sin fin de sentimientos que desbordan su alma, que son inexplicables.

Como familia estamos enfocados en elevar nuestras plegarias a Dios, para que sea él quien vaya restaurando y sanando el dolor que ha causado la partida de mi hermano. Sobre todo, en la vida de mi mamá. Como podrán imaginar le quitaron su mitad. Ahora tendremos por fuerza mayor que aprender a sobrevivir sin él. Sin duda alguna, nuestras vidas cambiaron y quedaron marcadas para siempre.

Estaré buscando justicia social en nombre de mi hermano, Lorwan Stiwen Mendoza Aya, procurando que se realice el proceso penal y legal, basado en los principios de verdad, justicia y reparación, con el fin de que su asesinato no quede en la impunidad. Todo confiando en Dios nuestro señor; nuestro mejor juez.

Además, espero que tal cual se dialogó en la reunión del día 16 de septiembre con el alcalde soachuno, el señor Juan Carlos Saldarriaga y la delegada de derechos humanos del equipo del presidente Duque, la señora Nancy Patricia Gutiérrez, donde los dos expresaron sus sentidas condolencias y pretensiones de apoyo a las víctimas, se individualice y juzgue a los implicados de los asesinatos de los tres jóvenes en Ciudad Verde la noche del 9 de septiembre, entre ellos, mi hermano. Espero que en realidad nos colaboren a recolectar evidencias como videos y registros fotográficos para hacer justicia.

Hasta no ver en la realidad su apoyo tangible no podré sentirme totalmente agradecida. Finalmente, como víctima algunas de las peticiones que solicitó solidariamente al Gobierno Nacional y a la Alcaldía de Soacha son:

1. Que los casos de violación a los derechos humanos, ocasionados por la falla al servicio que presto la Policía Nacional, el pasado 9 de septiembre de 2020, sean llevados a cabo en la Jurisdicción Ordinaria, porque en ningún caso la Jurisdicción Penal Militar puede conocer graves violaciones a derechos humanos.

2. Que se realice el proceso de condenar al implicado en el asesinato.

3. Que se respete el buen nombre y memoria de mi hermano como víctima, así como la de los demás jóvenes, que no han hecho parte de ningún grupo organizado al margen de la ley. Suele suceder que se busca tachar y dañar su dignidad.

4. Como víctima: solicito como medida de no repetición que el Gobierno Nacional revise los protocolos y se ejecute una reforma a la Policía, no con esto desconociendo o deslegitimando la labor que algunos uniformados realizan, pero sí visibilizando las múltiples problemáticas inmersas en la estructura de la Policía Nacional.

5. Protección para nuestra familia ya que es de conocimiento público que en muchos casos la Policía Nacional ha tomado represalias, tal como se ha conocido en el caso de un familiar muy cercano a otro joven fallecido: Cristhián Andrés Hurtado Menece.

6. Se solicita la solidaridad de las personas que viven cerca a la Estación de Policía de Ciudad Verde, aportando evidencias como vídeos y fotos, para ayudar a esclarecer los hechos ocurridos y garantizar que exista justicia para las víctimas. También se extiende la invitación a los conjuntos residenciales ubicados cerca a esta estación como Cedro y Azahar. Se solicita su apoyo y colaboración para no obstaculizar el proceso de investigación, que entreguen los vídeos que sus cámaras lograron captar en el momento de los hechos.

Técnica y tratamiento: La reconstrucción de esta historias no fue hecha de la misma manera que el resto de historia de ‘La Noche del 9S’, pues la versión de Loren Mendoza no fue dada en entrevista, sino que corresponde a una carta de su autoría que escribió exclusivamente para Cuestión Pública. Decidió expresarse de esta manera porque aún no se sentía lista para hablar.

El monólogo que aparece en esta historia fue construido a través de entrevistas telefónicas. En ambos casos, los relatos recibieron un tratamiento de edición de estilo y se agregaron algunos datos de contexto como fechas, lugares y horas.
Fecha de las entrevista telefónica: Viernes 25  de septiembre (4:00 pm – 4:10 p.m.)
Autor: Diana Salinas (@DianaSalinasP)

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